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A menudo se publican artículos o reportajes sobre jugadores de fútbol que tocaron la cima en su inmadurez, jóvenes inexpertos hambrientos por comerse el mundo, y que luego, frustrados por lesiones crónicas,  falta de calidad o esa pizca de suerte necesaria para triunfar en la élite, les encontramos hoy en día en equipos amateurs, o en el pozo que representa el ostracismo del fútbol. Todos ellos tenían un denominador común; comparaciones con figuras asentadas en el fútbol mundial, que lo único que generaron fueron complejos y falta de  personalidad. Las comparaciones son odiosas.

 

A Alexander Isak parece que eso nunca le ha afectado. Un jugador nacido en un país cuyo ídolo es conocido por todos. Imposible hacer oídos sordos a una comparación fácil de presagiar. Con tan solo 17 años, y jugando en el AIK Solna, (un histórico de la Liga Sueca y el equipo de su ciudad natal) a Isak ya se le conocía cómo “el Ibrahimovic negro”. Que difícil debe de ser aguantar la losa de un paralelismo trazado sobre el mayor goleador e ídolo futbolístico de tu país. Pero él siempre tuvo los pies en el suelo, y tras aparecer en el radar de los clubes más importantes de Europa, Alexander decidió firmar por un equipo más humilde pero uno de los mejores explotando promesas del fútbol mundial, el Borussia de Dortmund. Su juventud le jugó una mala pasada, y en su primera temporada no gozó de las oportunidades que gustaría. Tras ese primer año, el club alemán lo cedió al WIllem II holandés, en el que sí tuvo actuaciones destacadas, anotando 19 goles y dando 9 pases de gol. Tras eso, la Real Sociedad puso sus ojos en él, y decidió subirlo al barco txuriurdin por tan solo 6,5 millones. Una ganga.

 

A pesar de sus 190 centímetros de altura, el sueco posee una fantástica habilidad para regatear y lucirse con el balón en los pies. Su larga zancada y un buen cuerpeo le permiten generar una ventaja sobre el rival, y si a eso le sumas una definición impropia de un chaval de su edad, el resultado es un cocktail formidable. Imanol Alguacil y la Real Sociedad ya se friegan las manos con la explosión del muchacho, que le ha permitido generar competitividad en una punta de ataque donde Willian José llevaba muchos años reinando.

 

Es por eso que desde GradaDiez recomendamos al 100% fichar al jugador, sin desembolsar una barbaridad, a sabiendas de que es difícil predecir quien de los dos puntas será el titular, pero siendo conocedores de que al sueco le queda mucha temporada por delante, y mucho escenario donde lucirse.