A fecha de 21 de Abril, Mikel Oyarzabal cumple “sólo” 23 años. Y digo “sólo”, porque tras debutar con la camiseta txiriurdin en el Nou Ciutat de Valencia con solamente 18 años de la mano de David Moyes, el joven eibarrés no ha dejado de progresar y ser un espejo en el que mirarse para los más jóvenes de Zubieta, dejándonos con el efecto de ser ya un veterano de la categoría.

 

Mikel debutó en un equipo plagado de nombres propios, con el deber de dejar atrás la sombra de otro canterano como Antoine Griezmann, que la temporada anterior abandonaría San Sebastián rumbo Madrid. En ese conjunto encontrábamos a jugadores de la talla del mexicano Carlos Vela, Jonathas de Jesus o el Chori Castro, en una Real que acabó sufriendo por no acabar en la zona delicada de la clasificación, y que con la entrada de Eusebio Sacristán en el banquillo a mitad de temporada cambiaría por completo la cara del equipo y agudizaría la progresión de Mikel. Durante su temporada de presentación anotaría 6 tantos en liga.

 

A medida que Oyarzabal crecía, también lo hacía su juego. Sus asistencias irían tornándose en culminaciones de jugadas sin dejar de abandonar la banda izquierda como referencia, su posición natural. Ahora conocemos a un Oyarzabal mucho más goleador y menos generoso delante la portería. En lo que llevamos de campaña, ya ha anotado 10 goles y dado 7 pases de gol en todas las competiciones. El ‘10’ de la Real acumula 184 partidos en el primer equipo, en los que ha anotado 48 goles y repartido 30 asistencias. Y es que solo Griezmann le supera en precocidad goleadora dentro del club, ya que a su misma edad llevaba tan sólo 4 tantos en 9 encuentros más que el de Eibar.

 

Ha llovido mucho des de su estreno, y des de la temporada pasada Mikel es uno de los capitanes del equipo. Pese a su insultante juventud, forma parte de los pesos pesados dentro del vestuario, fruto de su apego por la Real Sociedad y lo que él representa. Ha portado el brazalete en 18 de los 24 partidos jugados durante esta temporada. Un amor solo disgregable por una cláusula de rescisión de 75 millones, introducida en su último contrato firmado el 2018, y con la intención de obligar a elevar las pretensiones de los clubes interesados, entre otros sus vecinos más cercanos y rivales más directos, el Athletic de Bilbao, considerados como el club referencia del País Vasco, y lugar donde suelen ir a parar los jugadores que destacan en Anoeta como es el caso más reciente de Iñigo Martínez, o del migrante Yuri Berchiche, llegado de tierras parisinas. Será Mikel el que tenga la última palabra.

 

Por todo lo que hemos disfrutado con su juego, delicioso con el balón en los pies, y por hacernos disfrutar durante mucho más tiempo en nuestra Liga, desde Gradadiez queremos felicitar a Mikel Oyarzabal por su cumpleaños, y recomendar a nuestros lectores que fichen a este crack cuando termine el parón. Su precio actual es de 75 millones, pero con una media de 1,3 pases clave y 2 regates por partido, es un valor rápidamente amortizable siendo el 6º jugador con mejor puntuación Fantasy.