En un contexto donde los equipos claman por ingresar dinero, el virus que tiene en vilo al fútbol internacional ha forzado un parón que ha obligado a los clubes a abrocharse el cinturón. Se habla más de trueques que de cifras millonarias, y el Barcelona no es una excepción; solo clubes con grandes fortunas y nuevos proyectos que conllevan altas inyecciones de capital se verán capaces de desembolsar en época de necesidad. Este próximo verano la operación estrella será la cesión con opción de compra, y el Barça pretende salir reforzado.

 

La situación de ciertos jugadores en Can Barça es tan incierta como el futuro que sobrevuela  la directiva blaugrana. Situaciones paralelas con un denominador común: un verano ajetreado.

 

Y es que si la dirección deportiva actual permanece intacta, es más fácil presagiar por dónde van a ir los tiros y quienes serán los futbolistas damnificados. Una junta más preocupada por cuadrar cuentas que de lo que ocurre dentro del vestuario. Recientes son los casos entre el trueque Neto-Cillessen con el Valencia, o el de los canteranos Alejandro Marqués y Matheus Pereira, con la Juventus de Turín. Es por ello que se debe mencionar que de disgregarse la pandilla de adeptos de Bartomeu, la planificación para la próxima temporada podría dar un tumbo.

 

Pese a ello, nos aventuramos con la conjetura más conservadora.

 

Arthur Melo: A pesar de su juventud y juego concorde al estilo de toque del equipo, su irregularidad y ciertos aspectos extra-deportivos han empujado al club a tenerle en mente como posible fuente de ingresos, y es por eso que varios clubes Europeos ya han llamado a la puerta para preguntar por el jugador. Siguiendo la línea anterior, la buena relación de la actual directiva con la Juventus de Turín de Marotta ha llevado a un tanteo por parte del club Italiano con la propuesta de un canje entre el Brasileño y el Bosnio de 30 años, Miralem Pjanic. Aunque el centrocampista de la Juventus ha recibido una oferta económicamente superior por parte del PSG, el jugador solo desea salir de Turín para cumplir el sueño de vestir la elástica blaugrana. El brasileño, por su parte, no quiere saber nada que suponga abandonar el Camp Nou. El club turinés se quiere centrar en reforzar su medular dada la baja de Blaise Matuidi, que se marchará como agente libre, y además es conocida su predilección de fichar futbolistas veteranos. Aunque la posición inamovible de Arthur parece dificultar el intercambio, la aparición de figuras como Rakitic o Arturo Vidal podrían dirimir el trueque. Un intercambio de piezas potenciado por un mercado en recesión.

 

Ivan Rakitic: Difícil colocar a un jugador que lleva en el mercado des de 2019. Su excesivo apego al ex-entrenador Ernesto Valverde (que tras Anfield decidió señalarlo y prácticamente apartarlo del equipo) y su forzosa postura de no tener prisa en hacer las maletas, le han alejado de buenas actuaciones y en dos años su valor se ha devaluado 30 millones. Con 32 años y con un contrato cerca de vencimiento, el Barcelona pretende hacer caja por él esperando ingresar la mitad de lo que pedían tras el último verano, alrededor de unos 20 millones. Clubes como Nápoles, Juventus o Atlético de Madrid tientan su futuro, como también lo pretenden Tottenham, Sevilla o Villareal. Es posible que el jugador decida expirar su contrato el próximo verano, y así facilitar su traspaso a Sevilla partiendo de Barcelona a coste cero. La última palabra la tendrá el croata, que se ha ganado el derecho a decidir, pero el club ya sabe que deberá negociar a la baja.

 

Samuel Umtiti: El yaundés llegó de Lyon por 20 kilos, y aunque deslumbró en su primera temporada, esa rodilla que forzó durante el Mundial de 2018 le ha ido mermando hasta el día de hoy. Sólo la temporada pasada, el francés se perdió 28 partidos. A eso, añade una renovación en 2018 donde se fijó un salario de 8 millones por temporada. Una barbaridad que le posiciona entre de los mejores pagados de la plantilla, poco acorde a su status. Esa lesión crónica y la millonaria ficha que pactó en su última renovación hacen inviable cualquier operación y ahuyenta el interés de los clubes. Equipos que, por ahora, han preguntado por Umtiti, no le pueden pagar. Nápoles, Arsenal o Inter de Milán estaban por la labor de pujar por el futbolista galo y se han echado atrás. El único interesado que puede llegar a buen puerto es el PSG, que le ve como el sustituto idóneo de Thiago Silva. El club pediría unos 50 kilos, pero visto el escaso interés ya se están buscando nuevas fórmulas para así ahorrarse su ficha e, incluso, estarían dispuestos a cederle siempre que hubiera una opción de compra obligatoria a pagar antes del 30 de junio del 2021.

 

Luis Suárez: El uruguayo sigue ultimando su recuperación tras esa operación en enero que le hizo perderse varias jornadas de competición. Con contrato hasta 2021, podría ampliarlo de manera automática siempre y cuando juegue el 60% de los encuentros que esté disponible la temporada que viene. Son bastantes los rumores que hablan de que debe llegar al FC Barcelona un nuevo delantero porque, a sus 33 años, ambas partes se plantean que esta pueda ser su última temporada en el Camp Nou. El uruguayo tiene varias ofertas encima la mesa y algunas de ellas interesantes para vivir a priori los últimos años de su carrera deportiva. En este caso desde la MLS norteamericana, con el Inter de Miami de David Beckham a la cabeza. Ya es la segunda vez que el equipo estadounidense se interesa por él, y esta vez parece que va en serio. Veremos que decide el charrúa, y que es lo que piensa su mejor amigo dentro y fuera del vestuario, Leo Messi.

 

Arturo Vidal: Pese a que ni entrenador ni directiva pretenden forzar su marcha, los constantes rumores que rodean a uno de los jugadores más codiciados de esta plantilla generan una incertidumbre sobre un futuro difícil de presagiar. El chileno se encuentra en la recta final de su carrera al máximo nivel, y es consciente de que en el Barcelona no va a tener fácil ganarse un puesto cómo titular. Quiere ser indiscutible en un once inicial, y eso aquí, con sus características, es complicado. Parece que para ambas partes su marcha no será un problema, pero el club pretende ingresar por lo menos 10 millones por él. Ya ha tenido acercamientos de todo tipo: Inter de Milán como pilar fundamental de su centro del campo, el nuevo Newcastle como uno de los mejores pagados en un proyecto millonario, e incluso la seductora MLS de la mano del Inter de Miami de Beckham le ha seducido con la idea de seguir jugando al lado de su amigo Luis Suárez, si este aceptara. Con 32 años, será el jugador el que tenga la última palabra frente a esta subasta internacional.

 

Ousmane Dembélé: El francés se encuentra en la carpeta de “casos por resolver”. Durante el transcurso de esta última temporada ha llegado a perderse 35 partidos debido a distintos tipos de lesiones musculares que denotan el estilo de vida poco profesional que mantiene el futbolista. Es por todos bien sabidos que el francés a su máximo nivel es uno de los jugadores más desequilibrantes del planeta, pero su juventud e inmadurez, y la falta de un entorno conveniente que prolifere el crecimiento del futbolista complica su regularidad en el terreno de juego. El Arsenal parece muy interesado, y ya ha pedido informes médicos regulares sobre el jugador. Si fuesen positivos, estarían dispuestos a pujar fuerte por él, con un Manchester United a la espera. El Barça se plantea ofrecerlo como moneda de cambio, o quedárselo si el jugador demuestra estar dispuesto a cambiar el chip.

 

Junior Firpo: Tras llegar del Betis por 18 millones, el marbellí ha vivido una primera temporada de sensaciones encontradas. En recientes declaraciones, admite haber pasado un primer año de adaptación, y espera quedarse y poder mostrar al club todo lo que aún tiene por ofrecer. Su cartel en Italia, con Roma y Nápoles atentos a su situación, parece tener en vilo tanto al club como al jugador. Él no quiere saber nada de ofertas y quiere seguir. Está tasado en 25 millones, e incluso podría tener cabida en la operación Lautaro.

 

A partir de este punto, ya entramos en el grupo de jugadores que no forman de la plantilla actual, pero este próximo verano volverán para resolver un futuro ambiguo. Es en este apartado dónde el club pretende sacar mayor tajada de la venta de jugadores.

 

Marc Cucurella: Tras una notable campaña en Getafe, ayudando al equipo a situarse en zona Champions, los madrileños están dispuestos a abonar los 6 millones restantes de su cláusula para hacerse con el total de su propiedad. Eso sí, el Barça se quedaría con el 40% de una futura venta a terceros, que sumarían 10 millones de los 25 fijados en su cláusula de rescisión actual. El jugador es pretendido por equipos como Atlético de Madrid o Bayern Leverkusen, pero no parece interesado en abandonar el conjunto azulón este próximo verano.

 

Rafinha: Parece que tanto Barça como jugador tienen claro que el carioca no formará parte del equipo la próxima temporada. El club pide 15 millones, y el jugador tiene mercado tanto en Italia como en Inglaterra. El mejor posicionado es el Celta de Vigo, que es la opción favorita del jugador y están dispuestos a hacer el esfuerzo para asumir tal cantidad. Parece ser una de las ventas mejor encaminadas.

 

Carles Aleñà: Pese a haber sido una buena probatura en Primera División, su paso por el Betis no ha sido tan fructífero como se esperaba. Aunque la intención del club para la próxima temporada es quedárselo, no recelarían en adjuntarlo en el trueque por Lautaro, ya que el Inter también estaría interesado en hacerse con sus servicios. Lo más probable es que se asiente en Barcelona.

 

Philippe Coutinho: Su periplo por Alemania ha resultado desalentador, y el club bávaro ya ha comunicado que sus intenciones no son las de abonar la opción de compra de 120 millones fijada en su contrato de cesión. Ahora, Coutinho volverá a Barcelona con las maletas por hacer, pendiente de su futuro. Es un jugador con buen cartel en Inglaterra. Equipos como Everton, Chelsea, Tottenham o Leicester parecen interesados. Existen rumores de que el nuevo proyecto saudí del Newcastle está dispuesto a romper la banca por él. La verdad es que el Barça no pretende traspasarle por menos de 90 millones para no computar pérdidas, e incluso se plantean cederle con la condición de que haya una opción de compra obligada a 30 de junio del 2021. Los culés no quieren dejarlo a préstamo y que pueda volver a devaluarse aún más. Setién ve con buenos ojos que se quede. Confía en dejar atrás el fantasma de su primera temporada, dónde parecía apagado y falto de confianza, y tratará de exprimir hasta la última gota el rendimiento del jugador, sabedor de que tiene ganas de resarcirse y demostrar de nuevo la calidad que atesora, para así quitarse esa espina que le quedó clavada. Si ningún equipo presenta una oferta convincente, Coutinho deberá ponerse las pilas para volver a ganarse al Camp Nou.

 

Emerson: Cedido al Betis hasta verano de 2021, el club no parece tener intención de repescarlo para así evitar tener que pagar una indemnización, y dejar que su proyección siga su curso. El próximo verano el Barça deberá abonar 6 millones + 3 en concepto de formación, y otorgar al Betis un 20% de las ganancias de una posible venta a terceros. Es uno de los cedidos más revalorizados y aunque existen clubes interesados, la entidad culé no parece tener ganas de complicarse el verano más de la cuenta, y pretenden dejarlo en Sevilla hasta el final de la siguiente campaña.

 

Jean-Clair Todibo: Un jugador que llegó libre, y del cual se sacará una buena tajada será el joven central francés. Siendo realistas, probablemente la mayor venta del próximo mercado. El Schalke 04 no parece dispuesto a costear la opción de compra fijada en su cesión por la situación económica desfavorable en la que nos encontramos, y ya ha comunicado al Barcelona que no la ejercerán. El Barça no quiere cederlo, quiere ingresar, y es por eso que pide un mínimo de 25 millones por él. Parece que ya se están acercando posturas con el Everton, que de momento ofrece 20 millones fijos + 5 en variables.

 

Oriol Busquets: Entrando en la fase de cedidos de la Masia, encontramos al migrado en Holanda. El jugador viene de ser titular en el Twente con buenas sensaciones aunque el equipo se encuentre situado en 5ª posición por debajo de la tabla. Suma 23 partidos en los Países Bajos, 21 en la Eredivisie y dos en competición copera. 1.855 minutos en total en los que ha dado una asistencia de gol. La intención del club es volver a cederlo a un primera, preferiblemente en el extranjero, pero no descartan quedárselo para darle minutos de rotación en detrimento de Busquets, o incluso actuar como central de emergencia. Él dice querer volver y quedarse en el primer equipo. Le da lo mismo jugar de medio o que de defensa. Veremos que se decide sobre su futuro.

 

Moussa Wagué: Cedido al Niza y tras la conclusión del campeonato francés, el conjunto galo ya ha comunicado al Barcelona la intención de no efectuar la opción de compra de 10 M fijada en el contrato. El senegalés se incorporará esta semana a los entrenamientos en Sant Joan Despí. No se cuenta con él para la próxima temporada, así que urge venderlo este próximo verano. Se espera sacar algo menos de 10 millones por él.

 

Pedri: Su cesión en Las Palmas termina este verano, y en el Camp Nou ya se frotan las manos con un fichaje que puede salir sumamente rentable. Es uno de los jugadores jóvenes que más interés genera. Tiene pretendientes de todo tipo, desde Ajax a Betis, pasando por cualquier liga Europea de primer nivel. El DD de Las Palmas asegura que se quedará otra temporada cedido en la isla, que el deseo del jugador es seguir madurando en la que es su casa, pero en caso que el Barça B suba a la categoría de plata es complicado que el club le deje marchar a un rival directo en lugar de reforzar su filial, para que así también pueda ir alternando con el primer equipo. Siendo una de las mayores promesas del fútbol español, será el joven Pedri quien tenga la última palabra.